4 dic 2007

del fuego: uno

Confieso que he puesto mis manos al fuego,

y que al sentir el dolor, he soltado un carcajada.

Me encanta como huele mi carne. Quemándose.

Con las manos en fuego,

a veces gusto de la masturbación,

otras veces, solo me las paso por la cara.

Me encanta el dulce color de la quemadura,

me gusta la sensación al tocarlas,

la pú que llega con los días.

Confieso que he puestos mis manos al fuego,

y algunas veces, también he puesto el corazón.

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